Al separarse Arma Joven, y después de formar un dúo con Joaquín Talismán, una banda de versiones -El Mono Club- y colaborar en Dementes, Nikki se lanzó en solitario como Nikki Vudú, en un estilo más comercial, siempre con la guitarra en primer plano, aunque menos distorsionada. El autor se ocupa de todos los instrumentos, excepto alguna guitarra, percusión u órgano aislados. Recupera Así es mejor de los tiempos de Overdrive y patina algo en dos versiones -Boney M y Police-. Con el resto del disco hay que tener cuidado porque es de los que enganchan, los estribillos penetran en tu cabeza y no se van. De propina, el videoclip de Las lágrimas de una mujer. Las letras están teñidas de un ateísmo descreído. Posteriormente, Nikki retoma El Mono Club y participa en El Camarote de los Hermanos Marx, tocando clásicos del rock'n'roll de todos los tiempos. Prepara un nuevo trabajo en solitario para el año que viene.